7 de febr. 2014

Sabates

"No tiene sentido, decia uno de mis amigos, reflexionar sobre los zapatos. 


A mí, sin embargo, siempre me ha gustado reflexionar sobre ellos. Tengo la extraña idea de que las cuestiones más complejas se podrían comparar con los zapatos, y quizás por esto los zapateros son tan a menudo filósofos. Quizás el destino me ha dado esta convicción. 


Gran parte de mi infancia la he pasado en la cocina de un sótano; la ventana daba a un pasillo encajonado y cerrado por un enrejado, delante de la ventana de la tienda de mi padre. De manera que cuando miraba por la ventana, en lugar de ver -como los niños de una educación superior- la cabeza y el cuerpo de la gente, veía su base.



Y conocí a toda clase de tipos sociales, simplemente como zapatos  y, más exactamente, como suelas de zapatos. No fué sino más tarde, y no sin estudio, que ajusté a estas bases cabezas, cuerpos y piernas.


Esto puede, en cierto modo, explicar que me preocupe de los zapatos. Pero mi amigo creía que no había por qué pensar en ellos. Mi amigo era un novelista realista, y un hombre al que había abandonado toda esperanza. 



No sé cómo la esperanza había salido de su vida; alguna enfermedad sutil del alma había terminado por quitarle toda iniciativa y la fe en el porvenir, y ahora intentaba vivir los años de ocaso que se abrían delante de él, en una especie de confort libresco, rodeado de cosas que parecían apacibles y bellas"

Wells, Herbert George. Miseria de los zapatos (This Misery of boots. Londres, 1907) 

4 comentaris:

  1. Lluis Martínez Esteban8 de febr. 2014, 8:21:00

    Molt maco, el motiu de les sabates actua com a fil argumental, molt visual.

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  2. Àngels Larriba Moreno8 de febr. 2014, 8:22:00

    M'agradat molt, tant les fotografies com els textos que les acompanyen.

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  3. Moltes gràcies. Això funciona una mica com les cançons: de vegades ens motiva més la lletra que la música o viceversa. De vegades la música (o la lletra) és tan bona que no necesita companyía. I de vegades la lletra i la música no es poden separar car l'una quedaria mancada de sentit sense l'altra. Jo sóc un mal escriptor, i és per això que m'agrada cercar i trovar texts que s'hi adiguin amb les meves històries imagi-nades. De vegades -com ara- el "leit-motif" és el text, altres vegades ho és la imatge. Algunes vegades -molt poquetes- la comunió de text (alié) i imatge (pròpia) és tan reeixida que em recorda que som humans.

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